Nunca creí que una visita a los Jardines de Mendez Nuñez pudiera resultar tan amena y divertida. Desde el principio, cuando montamos en el bus, fue muy emocionante, todos juntos para hacer algo distinto de lo que estamos acostumbrados.

En clase se nos dio alguna información de cómo eran los monumentos que están situadas a lo largo de los jardines y nosotros la completamos buscando en internet algo sobre la vida y la obra de las personas a los que estaban dedicados. Nos distribuyeron en grupos de cuatro personas, teníamos que encontrarlos, marcar su situación en el mapa y luego, mientras uno de nuestro grupo hacía la representación, el otro lo grababa con el móvil, y de esa manera nos íbamos turnando. En total vimos diecisiete estatuas, aunque no grabamos en todas.

El monumento que más me gustó fue el dedicado a John Lenon, cantante de los Beatles, grupo que me encanta. Pero el más grandioso es el dedicado a la escritora y activista Concepción Arenal, construido en 1916, en el que aparece un águila con las alas abiertas y con las garras sobre un libro abierto y una serpiente. Está rodeado de seis pináculos realizados en granito. El que menos me llamó la atención, el Monumento Conmemorativo al Año Internacional del Niño, nos costó mucho encontrarlo. Estaba cerca del reloj, pero cuando llegamos solo vimos un muro, al fijarnos más nos dimos cuenta que había una pequeña estatua de un bebé tumbada dentro de un agujero en el muro.

La visita, como dije al principio, me pareció entretenida e interesante, ya que , aún viviendo aquí en La Coruña, desconocía la existencia de todos esos monumentos dedicados a personas importantes en la vida de nuestra ciudad. Después, en clase, vimos nuestras grabaciones y fuimos conscientes de que durante una hora nos habíamos convertido en auténticos presentadores.

Irene Muñoz 1º ESO

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